Las clínicas dentales son lugares seguros contra el Covid-19

Las clínicas dentales son lugares seguros contra el Covid-19

La pandemia del coronavirus ha cambiado todos los hábitos de nuestra vida. Ya nada que hacíamos hace un año lo podemos hacer ahora. Aunque es cierto que hay profesiones que se han sabido mejor amoldar a los nuevos tiempos. Una de ellas es el sector de las clínicas dentales, que gracias a un trabajo que ya venía de antes, se ha convertido en uno de los lugares más seguros donde uno trabajador puede realizar su labor. Los datos así lo dicen.

El Consejo General de Dentistas de España realizó varias encuestas el objetivo de obtener datos sobre la prevalencia de test y de tasa COVID-19 en los dentistas en España. Las encuestas se han desarrollado en abril, junio, septiembre y noviembre. Las muestras son representativas del universo de dentistas para un intervalo de confianza del 95%. Se trata del primer estudio internacional de este tipo realizado en dentistas. Unos resultados que aseguran que las clínica dentales son lugares seguros. Por supuesto que no son free Covid completamente, pero casi con un 99% de fiabilidad. Por lo tanto, si tienes que acudir al dentista puedes hacerlo con toda la tranquilidad del mundo.

Infectados entre los dentistas

En marzo-abril, el 1.9% de los dentistas encuestados había sido diagnosticado de COVID-19. En junio, esta cifra se había incrementado al 3% (24 dentistas diagnosticados por PCR y otros 29 por test de antígenos). La tercera encuesta, en septiembre, mostró una tasa de infección del  1.3%  (30  dentistas,  todos  ellos  diagnosticados  por  PCR).    La  encuesta  de  noviembre, muestra  que  116  dentistas  dieron  positivo  a  la  PCR  (3.9%).    En  cuanto  al  origen  de  la infección,  46  (40%)  piensan  que  el  contagio  fue  claramente  de  índole  privada  (familiar, conviviente, amigo positivo, etc) 42 (36%) no son capaces de identificar el origen y 28 (24%) piensan que  lo  han contraído  a  nivel  laboral  al  no  tener  nadie  de  su  entorno  cercano contagiado. Por lo tanto, la tasa de infección COVID-19 en dentistas, por causa claramente laboral ha sido del 0.9% del total de la muestra. De los 116 casos confirmados, 2 necesitaron terapia  intensiva,  14  requirieron  de  ingreso  hospitalario  (sin  terapia  intensiva)  y  los  100 restantes  no  requirieron  de  ingreso  hospitalario. Con relación  al  tiempo  de  baja  por enfermedad, 6 necesitaron más de 60 días, 18 entre 30-60 días, 38 estuvieron de baja entre 15-30 días y 54 menos de 15 días.

Test en los dentistas

Al principio de la pandemia, en marzo-abril, solamente 68 dentistas (1.6% de la muestra) se había realizado algún tipo de test diagnóstico COVID-19(test de antígenos o PCR). En junio, el 17.3% se había hecho una PCR y el 30.2% un test de antígenos. En septiembre era el 33.5% de los dentistas encuestados los que disponían de una PCR. Al finalizar el año, en noviembre, el 68% de los dentistas se habían realizado algún tipo de test diagnóstico COVID-19. El 27% dispone  de solo un  test  rápido  de  antígenos,  el  18%  de  solo  una  PCR  y  el  23.1%  se  ha realizado  ambos  test.  En  cuanto  al  motivo  de  realización  de  los  test,  el  23.4%  lo  hizo  por tranquilidad  personal,   el   46.6%   antes   de   reincorporarse   laboralmente,   el   18.8%   por prescripción  por  haber  sido  contacto  estrecho  y  el  11%  por  prescripción  al  presentar sintomatología compatible con la COVID-1

En lo económico

Otra cosa diferente es el impacto económico. En este apartado todos somos iguales. De esta manera, las encuestas dicen que para 9 de cada 10 profesionales, el impacto ha sido relevante, estimando entre un 20-30% la reducción esperada de ingresos con respeto a 2019. A ello hay que sumarle que el 3% de los dentistas han perdido su trabajo, lo que supondría unos 1.200 profesionales si las cifras se confirmasen. Por lo tanto, también es un sector al que el Gobierno tendría que ayudar. Es cierto que no lo ha podido notar como otros, por ejemplo el ocio y la restauración, pero también son muchas familias las que están detrás de este oficio.

Estos datos demuestran que acudir a una clínica dentista es algo seguro. Desde el primer momento de la pandemia, fueron muchas las clínicas que pusieron medios y seguridad. Esto, sumado a que desde siempre se han mantenido unas medidas estrictas, no solo por el maldito covid, ha provocado que uno de cada 2 dentistas se ha realizado un test diagnóstico de COVID-19 y solo el 0.9% se ha contagiado en el entorno laboral. Cifras esperanzadoras para seguir trabajando por la salud de todos.