Los viajes de turismo de cirugía estética son un riesgo

Los viajes de turismo de cirugía estética son un riesgo

La globalización ha traído una ventaja muy grande a la hora de viajar, y es la democratización de los vuelos de avión. Lo cierto es que viajar en avión a destinos europeos se ha vuelto una costumbre para muchas personas, incluidos los estudiantes que tienen bajos presupuestos pero que aun así se manejan para viajar.

También ha favorecido mucho a la decoratización de los viajes el hecho de que es cada vez más frecuente encontrar alojamientos baratos, no solo gracias a la difusión de las viviendas turísticas que ofertan aplicaciones móviles como Airbnb, sino porque se ha puesto muy de moda dormir en hostales “backpackers” en los que las habitaciones están compuestas por varias literas. Personalmente he dormido en este tipo de hoteles y son la opción perfecta para viajar por poco dinero.

Aunque claro está que no todo el mundo quiere viajar de la manera más económica, pues el confort se ve comprometido. Para conseguir la mejor experiencia en los alojamientos hoteleros hay que acudir a los hoteles boutique. Y aquí puedo daros una recomendación, elos hoteles boutique de la cadena Mercer, como el Hotel Mercer Sevilla, situado en el corazón del centro histórico de Sevilla pensado para satisfacer la búsqueda de exclusividad y de una experiencia singular.

Esta democratización de los viajes ha traído tras de si una gran cantidad de turistas a las principales capitales y ciudades con más renombre, que han visto como el turismo ha ido creciendo año tras año, hasta llegar a ser un problema en ciudades como Barcelona o Madrid (dónde incluso se paga una tasa).

Pero algo que no se esperaba es que este tipo de turismo ha servido para ir a los países para obtener servicios más baratos que en los países de origen. En España sucede esto con la inseminación artificial, debido a que somos uno de los países con más clínicas especializadas en este tipo de ciencia médica. Sin embargo, mucha gente ha decidido tomar riesgos contar de ahorrarse un dinero, acudiendo a países de latino américa principalmente, para realizarse operaciones de cirugía estética.

Este hecho es algo preocupante, pues las operaciones de cirugía estética son un aspecto bastante serio, no es como ir a ponerse unas extensiones de pelo. Este ejemplo puede parecer una exageración, pero lo cierto es que en muchas ocasiones las clínicas que realizan las operaciones de cirugía en otros países no están lo suficientemente cualificadas. Esto no pasa en España, ya que las clínicas deben de cumplir estrictos protocolos de seguridad, que hacen que sea muy difícil encontrar clínicas de cirugía estética profesionales que ejerzan la profesión de manera clandestina.

El turismo de cirugía estética no merece la pena

Tal y como comentan en un artículo de Efe Salud, con solo buscar operaciones de cirugía estética baratas, puedes encontrar ofertas por cantidades irrisorias para realizar operaciones de cirugía estética importantes en países como Turquía, Túnez y diferentes países de América Latina. Estos precios son injustificables en nuestro país, pues los requisitos médicos legales que establece la Ley no permiten cobrar estos precios.

Lo que implica es claramente una disminución en la calidad y seguridad del paciente, quien es el que decide si le merece la pena arriesgarse o no. Los expertos dejan claro que no se trata de una cirugía profesional, sino una cirugía que sigue políticas de empresas de viajes como Ryanair, ya que incluso en verano pueden encontrarse packs de viaje con cirugía incluida.

Lo normal en este tipo de cirugía low cost es encontrar a personal poco formado que acaba de especializarse, o que no tiene la suficiencia experiencia. Y desde aquí lanzamos un consejo, ya que si se decide realizar este tipo de cirugía, al menos hay que comprobar so los profesionales están debidamente formados, y si las clínicas están debidamente acreditadas. Para ello el paciente puede acudir al Colegio de Médicos o en las Páginas de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica.

El punto más sensible de las cirugías low cost es la reducción de los tiempos de recuperación, que suelen ser mucho menores que en las cirugías realizadas en el país de origen, pues la duración de los viajes suele ser inferior al una semana.