Prevención antes que curación

Prevención antes que curación

Como ya hemos visto en más de una ocasión, el estado de nuestra boca puede cambiar mucho la imagen que proyectamos de nosotros mismos. El problema, en muchas ocasiones, radica en que hay ciertas dolencias que tendrían que haber sido solucionadas desde la infancia y, al no haber sido así, de adultos el trabajo es mucho más complicado y las complicaciones que pueden surgir también.

Es por eso por lo que el Ministerio de Salud va a lanzar una campaña de prevención en la infancia con el fin de evitar problemas mayores durante la madurez. Para empezar, debemos tener claro que la posición de nuestros dientes importa mucho más de lo que la mayoría de la población piensa y, por eso, un tratamiento de ortodoncia puede prevenir muchísimos inconvenientes posteriores.

Ortodoncia Infantil

Como madre y amante de la estética deseo que mi hija luzca una sonrisa perfecta, pero más allá de eso he tenido en cuenta otras variables para llevarla a esta clínica dental en Alicante, donde tienen un departamento de ortodoncia que es todo un referente en la provincia. Dichas variables van desde la higiene bucodental hasta una mala oclusión que provoque desgaste y dolor de mandíbulas en la edad adulta. Una mala posición dental puede provocar que haya recovecos interdentales a los que es imposible tener acceso, ni con el cepillo de dientes ni con el hilo dental, y eso provoca que los restos de comida y el sarro se acumulen ahí indefinidamente y, obviamente, eso traerá consigo caries e infecciones periodontales.

Con respeto a la mala oclusión ocurre algo similar. Al no tener una buena posición dental, la mordida es errónea, es decir, que los dientes superiores no encajan bien con los inferiores al morder, lo que se conoce como mala oclusión, y esto puede provocar desgaste de hueso y muchos dolores mandibulares conforme el niño o la niña vaya creciendo, e incluso, en algunos casos, bruxismo.

Todo esto sumado al factor estético es lo que me ha hecho coger a mi hija y pedir un buen presupuesto de ortodoncia. El mayor problema que tuve fue, como en la mayoría de los casos, el miedo que le provocaba ir al dentista.

No es algo extraño que los niños tengan pavor al dentista y por eso es necesario tranquilizarlos y hacerles comprender que es algo necesario para su salud. Con tiempo lo mejor es tratar el tema de una manera sencilla en el hogar, llevándoles a revisiones desde muy niños para que no cojan miedo, incluso sería muy positivo que si uno de los progenitores debe realizarse algún tipo de tratamiento dental el niño acuda como acompañante para que vea cómo su padre o madre recibe dicho tratamiento sin quejas ni dolores. Puede que así empiecen a perder el miedo e incluso, tal vez, que no lo desarrollen.

Ahora bien, mi caso fue un poco más complicado porque la niña tenía pavor y con 13 años cumplidos es muy complicado empezar de cero intentando que pierda el miedo al dentista así que hice lo que no se debe hacer: prometerle un premio si se portaba bien.  A ella le encanta viajar, siempre que hemos realizado un viaje en familia ha sido la que más lo ha disfrutado y por eso le prometí un viaje en esta próxima semana santa a Córdoba, para vivir un poco su tradición cultural religiosa. Lo que ella no sabe es que ese viaje ya estaba programado y que incluso tengo ciertos tickets comprados de algunos palacios y patios como los del Palacio de Viana, que es uno de los mejores sitios que ver en Córdoba si quieres disfrutar de cultura y tradición al mismo tiempo.

Esto es algo que, en realidad no debe hacerse o, al menos, eso es lo que dicen los expertos en pedagogía, ahora bien, cuando ya es tarde para implementar la táctica del aprendizaje desde que el niño es muy pequeño y no tienes tiempo que perder es una táctica que funciona realmente bien o, por lo menos, con mi hija lo ha hecho.