La leche de vaca, ¿es tan buena como nos dicen?

La leche de vaca, ¿es tan buena como nos dicen?

La leche con cacao, base del desayuno infantil español, o el típico café con leche que tomamos casi todos los adultos por la mañana, podría no estar siendo tan bueno como tú te crees. De hecho, cada vez son más las personas que presentan intolerancia a la lactosa o alergia a la proteína de la leche. Y es que, si lo pensamos bien, no tiene ningún sentido que un ser humano se alimente de leche de vaca, y además es totalmente inmoral, ya que constituye el robo de un alimento fundamental para un ternero y que solo a él, y a su madre les pertenece.

En la naturaleza esto no ocurre. A ver, haz un esfuerzo e intenta ponerte en situación. El cachorrillo de perro se alimenta de la leche de su madre, la vaca, el gatito, de la leche de su mami, la gata, el potro de la de la yegua, y así todos los mamíferos. Hasta llegar a los humanos y, oh sorpresa, el ciclo lógico se rompe y la imagen cambia: el humano se alimenta de la leche de otro animal que no es su madre, y además lo hace durante toda su vida. ¿No es esto, al menos, un poco raro, por no decir, asqueroso y nada ético?

Y es que las alergias y las intolerancias no surgen de la casualidad, significa que algo falla, y cada vez son más los profesionales de la salud que desaconsejan su consumo de manera radical, e incluso se está empezando a relacionar ciertos tipos de cáncer.

Si como tantas personas sientes que de un tiempo a esta parte la leche te está sentando mal, quizás deberías dejarla. Pero también deberías hacerte una prueba de intolerancia. En la Farmacia Ramón Ventura realizan el test de intolerancia alimentaria, mediante una prueba analítica que les permite detectar posibles intolerancias a alimentos comunes en nuestra dieta.  En el proceso de la intolerancia alimentaria, las células sanguíneas reaccionan frente a determinadas proteínas de alimentos intolerantes liberando sustancias patógenas (alérgenos), que son causa de diversas disfunciones corporales que van desde cefaleas persistentes a trastornos gastrointestinales, problemas dermatológicos, molestias respiratorias e, incluso, obesidad. A través del test de intolerancia alimentaria que realizan en esta farmacia, podrán detectar cuáles son los alimentos causantes de este problema y determinar el tratamiento y dieta adecuada para minimizar el malestar.

Razones por las que la leche de vaca es veneno para el ser humano

  • La leche de vaca produce una gran cantidad de mucosidad en los seres humanos, ten en cuenta que este alimento está destinado a alimentar a un ternero, y no a un humano perezoso.
  • Está totalmente plagada de bacterias, y como consecuencia, las personas que consumen leche suelen padecer más resfriados e infecciones de oído.
  • En los niños y niñas pequeñ@s el consumo de leche de vaca es fatal, ya que reduce el hierro e inhibe la asimilación de ácidos grasos esenciales y de vitamina E.
  • La caseína contenida en la leche de vaca provoca la hinchazón de los tejidos blandos presentes en las cavidades de la garganta, de la nariz y de los senos paranasales, lo que provoca sinusitis, rinitis, y todo tipo de problemas respiratorios.
  • El consumo de leche de vaca está directamente relacionado con enfermedades como la diabetes, colesterol, esclerosis, así como enfermedades coronarias, Chron o síndrome del colon irritable.
  • Contiene cantidades ingentes de antibióticos que los ganaderos les inyectan a fin de evitar infecciones en sus maltratadas ubres. Y también hormonas femeninas, que aumentan el riesgo de pubertad precoz.
  • Provoca gases debido a su alto contenido en azúcar, difícil de digerir, y asociada con el gluten se relaciona con el autismo.
  • Provoca osteoporosis y podría contribuir a debilitar los huesos y provocar fracturas y calcificaciones.
  • A día de hoy existen en el mercado diferentes alternativas a la leche de vaca: leche de soja, de arroz, de avena, de almendra, de avellana, de coco, de alpiste, así como derivados de estos, como quesos y yogures vegetales.

Hazte un favor y deja la leche para los terneros, porque si somos lo que comemos, ¿en qué te convierte?