La Belleza de una mente tranquila

La Belleza de una mente tranquila

En muchas ocasiones abrumadas por las buenas campañas de publicidad tendemos a creer que nuestra belleza reside en utilizar las cremas, champús o trucos cosméticos adecuados.

Está claro que los cuidados estéticos ayudan a mantener nuestra belleza, pero, en ocasiones, descuidamos esa belleza interior que termina reflejándose en nuestro cuerpo.

Cuidar nuestro cuerpo es fundamental, hacer ejercicio, tener una dieta equilibrada y saludable, así como cuidados estéticos específicos como una limpieza de cutis, una mascarilla para el cabello o hidratar nuestra piel con buenas cremas que no contengan aditivos químicos ayuda, y mucho, a lucir bellas, pero no debemos olvidar nunca la importancia de una mente equilibrada y sana.

De poco sirven todos estos cuidados, si no nos paramos a valorar si nos encontramos en armonía, tranquilos. El bienestar lleva a la belleza, está más que demostrado los efectos negativos del estrés y lo mucho que puede afectar en nuestro aspecto.

De hecho, el estrés, puede provocar insomnio, y la falta de sueño, a su vez, provoca la aparición de bolsas en los ojos y ojeras.

El estrés también puede conllevar la aparición de acné, la pérdida de cabello y la aparición de arrugas, ya que en situaciones muy estresantes se produce cortisol de modo constante con lo que se aumenta el peso, una presión arterial alta y la degradación del colágeno con lo que la piel pierde elasticidad y esto da lugar a la aparición de más arrugas.

En resumen, cuanto más estrés más arrugas, por lo que practicar la relajación y la calma puede ser el mejor método antiarrugas del mercado.

Por otra parte, y si hablamos de nuestra salud capilar, el estrés tampoco favorece nada que tengamos un cabello brillante y con volumen. A raíz de padecer mucho estrés nuestro cabello tiende a hacerse más fino y si tendemos a tener canas, aceleraremos su proceso de aparición.

Los beneficios de las Manualidades como forma de Meditación

Con todo esto empezaba a tener claro que si quería cuidarme tenía que prestar atención no solo a mi cuerpo sino también a mi mente.

Así que empecé a investigar diferentes tipos de meditación con las que pudiera trabajar en un estado de calma y tranquilidad que aumentara mi bienestar.

Al ser muy inquieta, me costaba encontrar una actividad con la que pudiera meditar de forma exitosa. Lo de recitar mantras no iba mucho conmigo, entendía el concepto de la meditación, pero hasta que no di con las manualidades no llegué a entenderlo del todo.

Efectivamente, las manualidades ayudan a mejorar el cerebro, así lo afirman diferentes estudios realizados por profesionales de la neurociencia.

La naturaleza rítmica y repetitiva de tejer, tiene un efecto calmante, reconfortante y contemplativo con lo que es una excelente práctica de atención plena o forma de meditación.

Así manualidades como tejer, y otras formas de artesanía textil como la costura, el tejido o el crochet prueban ser una buena forma de meditar. De este modo conseguimos un estado más relajado, aliviando el estrés y fomentando nuestra creatividad.

En un estudio realizado por Betsan Corkhill, terapeuta del tejido del Reino Unido, se encuentra una relación significativa entre la frecuencia del tejido y el estado de ánimo. Este estudio confirmaba que los tejedores frecuentes (más de 3 veces a la semana) están más tranquilos, felices, menos ansiosos y tienen más confianza.

Este estudió confirmó mi idea de que tejer era una actividad que tenía que incorporar a mi vida, así que me hice con una gran cantidad de cordeles de diferentes tipos en cuerdasvalero, una de las mejores empresas de Albacete a la hora de conseguir todo tipo de cordeles e hilos, algunas amigas que se dedican a la artesanía conseguían aquí sus materiales.

Junto con diferentes hilos y cordeles me hice con cuentas, lanas de diferentes tipos, y empecé a aprender diferentes técnicas y nudos, principalmente macramé.

Los beneficios de empezar esta práctica no se hicieron esperar, estaba mucho más tranquila y en mi centro gracias a tejer.

Este estado interior también se reflejaba en mi aspecto exterior, estaba sonriente, radiante y, aunque los cuidados y tratamientos estéticos me encantan no podía dejar de agradecer el haber descubierto una de las mejores formas de estar guapa: tejer y más tejer.