La cirugía es una manipulación mecánica de la anatomía con una finalidad médica. En el caso de la cirugía plástica, esta se encarga de la forma del cuerpo, buscando reconstruir deformidades y corregir deficiencias funcionales transformando el cuerpo.

La finalidad es recuperar la normalidad, aunque actualmente se busca mejorar la estética. Por eso se puede distinguir a día de hoy entre cirugía reconstructiva y cirugía estética. Por motivos médicos, el segundo tipo de cirugía no será cubierto por los servicios médicos, salvo casos especiales en los que la falta de estética vaya relacionada con una enfermedad.

La cirugía empieza a cobrar importancia en la Edad Media (ya que anteriormente el cirujano no gozaba de muy buena reputación frente a los médicos, que sí la tenían).

Se empieza a desarrollar entre los siglos XII y XIII en Bolonia, donde surge la primera escuela, con la figura destacada de Lafranci de Milán, quien escribió una enciclopedia sobre la disciplina. En el siglo XIV la actividad se desplaza a Francia, con Henri de Mondeville y Guy de Chauliac.

En el siglo XVI la cirugía sufre una revolución en muchas cátedras francesas y españolas, aparece nuevo material y se pone a prueba durante las guerras europeas.  En el siglo XVIII los cirujanos empiezan a gozar de gran prestigio social, por primera por encima de los médicos en honorarios.  Durante el siglo XIX los grandes problemas serán el dolor, la infección y la hemorragia, que se frenarán con el descubrimiento de la anestesia, la antisepsia y la hemostasia. En el siglo XX se desarrolla muy rápido gracias a los antibióticos, los trasplantes y la cirugía laparoscópica.

Los orígenes de la cirugía plástica se mezclan con los de la cirugía general. Las primeras descripciones (conservadas en jeroglíficos de más de 4000 años de antigüedad), hacen referencia a la reparación de la nariz.

La cirugía plástica y reconstructiva se impulsa durante la Primera Guerra Mundial, en la que los soldados sufrieron heridas desfiguradoras y mutilaciones, incrementada en la Segunda Guerra Mundial, donde la protagonista fue la cirugía maxilofacial.

En la actualidad, la cirugía está puesta al servicio de la mejora en el aspecto de las personas, para que estas se vean más atractivas.

Pero por supuesto la estética no depende solo de la medicina ni de intervenciones invasivas, afortunadamente. Gran parte de los secretos de la belleza están estrechamente relacionados con la salud, vinculada a la alimentación, el estilo de vida y otros cuidados naturales que favorecen nuestra belleza por dentro y por fuera.

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